Actualmente, se escanean 36,000 de los aproximadamente 354,000 contenedores de riesgo que llegan anualmente. A pesar de que la mayoría de las imágenes no revelan anomalías, los analistas pueden identificar cargamentos sospechosos basándose en diferencias de densidad, como ocurrió al detectar media tonelada de cocaína.
Se observa que el 90% de la cocaína incautada en los Países Bajos se destina a nuevos mercados en Europa, como la República Checa y Rumania, donde la demanda está en aumento. Esto indica una expansión geográfica del consumo y, por ende, del tráfico de drogas.