Se insiste en que, ante el escándalo de la AFA, los jugadores se limitan a declarar que están concentrados en el fútbol, a diferencia de lo que Maradona podría haber hecho.
Se menciona que De Paul habría sido enviado por alguien para dar esa declaración y se cuestiona la falta de profundidad en las respuestas, comparando la situación con la autoridad que tendrían otros jugadores como Messi.