Se califica la gestión de Riquelme como "lo peor de lo peor" para Boca Juniors desde el punto de vista dirigencial y deportivo. Se menciona que en seis años ha habido siete directores técnicos, reflejando una gran inestabilidad.
Se destaca que un hincha joven de Boca nunca ha visto ganar una competencia internacional al club, lo que genera preocupación sobre el futuro y la identidad del club. Se reitera la idea de un "cacerolazo" masivo para pedir la renuncia de Riquelme y el llamado a elecciones.