Se compara la situación de Argentina con El Salvador, destacando que este último, a pesar de tener una alta criminalidad, se ha convertido en uno de los países más seguros de América bajo el mandato de Bukele.
Se argumenta que la existencia de autoridad es clave para solucionar problemas de delincuencia y que la decisionalidad es fundamental para valorar la vida de las personas.
Se enfatiza que la única forma de terminar con ciertos delitos es a través de la autoridad y la decisionalidad, poniendo como ejemplo el caso de El Salvador.