La deuda de Gisela Bernal asciende a 250 millones de pesos (aproximadamente 178 mil dólares), complicando su situación legal y financiera.
Se critica la decisión de Gisela de no aceptar el acuerdo propuesto por Ariel Diwan, quien le ofrecía la mitad de la casa. La falta de acuerdo la llevó a un litigio costoso, donde los abogados ahora buscan cobrar sus honorarios, poniendo en riesgo todo el patrimonio.