Taylor Swift y Travis Kelsey estarían preparando un acuerdo prenupcial antes de su boda, que se celebraría en julio. Según reportes, el documento busca establecer una separación de bienes y proteger el patrimonio individual de la cantante, estimado en 2.000 millones de dólares, frente a los 90 millones de dólares de su futuro esposo.
La firma del acuerdo se realizaría antes de la ceremonia para reforzar su validez legal, garantizando la protección total de sus activos, cláusulas de confidencialidad y la posible exención de pensión alimenticia en caso de futura separación. La noticia generó debate sobre la prevalencia del romanticismo frente a la previsión legal en las relaciones.