La madre de Agostina realizó la denuncia en la comisaría a las 5 de la mañana, pero no la tomaron con la rigurosidad necesaria. Desesperada, publicó la foto de su hija en redes sociales.
Un remisero reconoció la foto de Agostina y se comunicó con la madre, informando que él la había llevado a la esquina de Fragueiro y del Campillo, lugar donde vive Claudio Barrelier.
Gracias a la intervención del remisero, la madre volvió a contactar a Barrelier, quien esta vez admitió que Agostina había estado allí pero se había ido con un amigo en un Gol color rojo.