El conductor del programa utiliza una metáfora sobre un mono llamado Toto para criticar la actitud de odio y resentimiento en la política actual.
El mono, según el relato, era superior pero se hacía daño a sí mismo y a los demás por su odio. El conductor compara esta actitud con la de figuras políticas que fomentan el odio y la división.
Se cuestiona quién enseña estas actitudes de maltrato, mencionando a Trump como un posible ejemplo, y se enfatiza la importancia del diálogo y la búsqueda de consenso en una república democrática.