El doctor brinda un mensaje de esperanza y reflexión dirigido a los jóvenes, enfatizando que los problemas familiares, por graves que sean, pueden tener solución.
Insta a los jóvenes a no desaparecer ni ponerse en riesgo por conflictos familiares y a siempre decir la verdad sobre lo que sucede.
Recuerda que la adolescencia es una etapa vulnerable y que existen terapias y el perdón como herramientas para superar dificultades.