China está implementando la inteligencia artificial en su sistema de salud para reducir la brecha de información entre pacientes y profesionales.
El objetivo es optimizar la atención médica mediante modelos avanzados de código abierto como Deep Seek y plataformas especializadas en enfermedades raras.
Estas herramientas asistirán en tiempo real a profesionales de más de 260 hospitales, buscando acelerar diagnósticos y mejorar la atención en áreas rurales.