En un segmento de Desayuno Americano, se abordó la compleja separación de Chechu Bonelli y Darío, detallando las dificultades emocionales y personales que atraviesa la conductora.
Chechu Bonelli, en una entrevista previa, expresó el profundo dolor que le causó la separación, comparándolo incluso con el fallecimiento de sus padres. Agradeció estar ahora separada y haber logrado dar vuelta a la situación, aunque admitió que desearía tener una relación cordial con su expareja por el bienestar de sus hijas. Destacó que Darío fue un excelente padre y marido durante su relación, pero reconoció que aún no han logrado limar asperezas.
La conductora también reflexionó sobre su propio comportamiento durante la relación, admitiendo "mucho capricho" y terquedad, y la necesidad de control que sentía para obtener seguridad. Reconoció que el trabajo personal la ha llevado a redescubrir una "versión antigua, pero mucho más mejorada" de sí misma, volviendo a ser feliz sin culpar a su expareja.
El programa también planteó interrogantes sobre cómo las exparejas manejan la relación con la familia del otro y hasta qué punto se puede aguantar a una ex pareja, dejando estos debates abiertos para la reflexión del público.