La investigación sobre la desaparición de Agostina da nuevas vueltas con contradicciones y sospechas sobre Claudio Barrelier, la única persona detenida hasta el momento.
Se revela que la madre de Agostina y Barrelier mantuvieron una relación sentimental de al menos tres años, desmintiendo la versión inicial de que eran solo amigos. Los investigadores sospechan que el vínculo cercano podría explicar por qué la madre llamó a Barrelier la noche de la desaparición de su hija.
Un dato clave que aumenta las sospechas es que el celular de Agostina, a la hora del llamado a Barrelier, marcaba que estaba dentro de la casa de él. Esto, sumado a la ausencia de cámaras que registren la salida de Agostina de la casa, genera interrogantes sobre cómo y cuándo se produjo su salida.
Durante un allanamiento en la casa de Barrelier, se encontraron indicios de una limpieza reciente, incluyendo tapas de baldes de pintura y gran cantidad de botellas de alcohol. Esto sugiere que pudo haber habido una reunión de muchas personas en la casa, y que se intentó ocultar alguna situación.
La justicia investiga la posible presencia de otros celulares en la casa de Barrelier al mismo tiempo que el de Agostina, lo que podría indicar que había más personas involucradas. Se están realizando allanamientos en La Calera, a las afueras de Córdoba, donde se detectó movimiento de celulares, y se sospecha que podrían tener vínculo con los movimientos posteriores al crimen.
Se investiga también el pasado de Barrelier, quien tiene antecedentes penales por hurto, amenazas, privación ilegítima de la libertad y denuncias por abuso sexual. Además, se destaca su militancia política en el PJ y su vinculación con la barra brava de Instituto de Córdoba, lo que podría explicar su presunta impunidad.