Carola Reina comparte su experiencia como chofer de Jorge Luis Borges a los 18 años, llevando al escritor a un taller literario en su Fiat 600. Describe la particularidad de la situación, dado que Borges era ciego.
Relata un segundo encuentro con Borges, donde le regaló un libro. Menciona el humor particular de Borges y cómo él mismo bromeaba sobre su ceguera y pedía regalos inusuales, como un vuelo en globo.