Irán registra 6.000 detenciones y 39 ejecuciones, según reporta Amnistía Internacional. La organización denuncia un aumento de arrestos y ejecuciones vinculadas a disidentes y minorías, junto con bloqueos digitales y tortura desde el inicio de los bombardeos internacionales.
Los arrestos afectan a manifestantes, periodistas, abogados, defensores de derechos humanos, disidentes y miembros de minorías étnicas y religiosas. Amnistía Internacional sostiene que el gobierno utiliza el conflicto como pretexto para endurecer la represión mediante detenciones arbitrarias, juicios acelerados sin garantías y ejecuciones por motivos políticos.