Se debate la temperatura ideal del agua para el mate, con un consenso general entre 70 y 80 grados Celsius.
Se discute si usar agua tibia o fría al inicio puede suavizar el mate, mientras que temperaturas más altas (alrededor de 90 grados) mantienen el mate caliente por más tiempo y expresan más los compuestos, resultando en un sabor más intenso.
Se menciona que la dureza del agua también puede influir en la preparación y el sabor del mate, siendo un factor a considerar especialmente en zonas costeras.