El debate sobre la responsabilidad del subsecretario de Seguridad de Zárate en el caso de su hijo delincuente prosigue, con énfasis en la supuesta ignorancia del funcionario.
Se argumenta que, como ex-policía y máximo referente de seguridad en la zona, era improbable que desconociera el complejo prontuario de su hijo, quien además tenía un pedido de captura vigente.
Se critica la falta de acción o de información por parte del subsecretario, especialmente considerando que su hijo fue encontrado tiroteándose con la policía en su propia jurisdicción.
La situación genera indignación entre los ciudadanos, quienes esperan que los funcionarios públicos sean intachables y actúen con diligencia para garantizar la seguridad.