Vecinos de 3 de Febrero irrumpieron y destruyeron un búnker narco tras el asesinato de un joven del barrio, quien habría reclamado el pago de comida elaborada por su madre.
La víctima, identificada como Carlos Javier Caniza, de 39 años, habría ido a exigir el pago de cuatro hamburguesas y, tras una discusión, recibió dos disparos. Posteriormente, Caniza fue encontrado muerto en su casa, y la autopsia determinó asfixia por ahorcamiento, clasificando el hecho como suicidio, aunque los vecinos y familiares sostienen que fue asesinado por los narcos.
Los residentes expresaron temor ante la posibilidad de que los miembros de la banda narco regresen y denunciaron la falta de accionar por parte de la justicia y la policía, a quienes acusan de connivencia. Como medida de seguridad, los vecinos bloquearon las calles del barrio con escombros y chapas para impedir el paso de la banda.
La madre de la víctima, visiblemente angustiada, pidió la devolución de su hija y solicitó la colaboración ciudadana para encontrarla, apelando a la piedad del detenido y de su entorno.