Miles de manifestantes opositores se congregaron en Izmir, Turquía, para escuchar al político Osgur Ozel, líder del Partido Republicano del Pueblo. La policía antimotines reprimió la manifestación con chorros de agua y gases lacrimógenos, bloqueando el acceso a la plaza.
La protesta se desató tras un fallo judicial que anuló la elección interna que consagró a Ozel como líder del partido, restituyendo en el cargo a su antecesor, Kemal Kiligdaroglu. Ozel convocó a movilizarse y exigió un nuevo congreso partidario.