El analista destaca que la falla en el sistema de seguridad ruso, evidenciada por los asesinatos de altos mandos militares ucranianos mediante coches bomba, no afecta la batalla principal en Ucrania, donde la superioridad militar de Rusia es creciente. Se plantea la posibilidad de infiltrados o información filtrada desde Rusia para facilitar los ataques ucranianos.
El presidente ucraniano Zelensky ha afirmado que su país no representa una amenaza para Bielorrusia, en un contexto de crecientes tensiones y advertencias sobre una participación más directa de Minsk en la guerra. Ucrania continúa su campaña de drones con el objetivo de cortar el corredor terrestre ruso hacia Crimea y alterar la logística del ejército enemigo.
Se han destruido decenas de vehículos militares rusos en las últimas semanas para mermar la capacidad de abastecimiento de Rusia. Sin embargo, el principal obstáculo para Rusia no es Zelensky ni el ejército ucraniano, sino la autorrestricción impuesta por Estados Unidos para evitar una derrota completa de Ucrania y facilitar una posible mediación estadounidense para poner fin a la guerra.