Un hombre relata experiencias de su infancia ligadas a las patronales de Río Seco, donde asistía con amigos a patear malambo. Describe una "cosa interna muy fuerte de salir, de lograr, de sobrevivir, de luchar".
Reflexiona sobre la dificultad de ser sobreviviente y la carga emocional de haber sobrevivido mientras otros murieron, enfatizando que "esto no nos puede volver a pasar".