El expresidente francés Nicolas Sarkozy insistió en su inocencia durante los alegatos finales del juicio de apelación por el supuesto financiamiento libio de su campaña presidencial de 2007. La Fiscalía General pidió en apelación siete años de cárcel para el exmandatario por asociación ilícita, corrupción y financiamiento ilegal de campaña electoral con dinero público libio.
En defensa de Sarkozy, sus abogados pidieron su absolución. El juicio se ha marcado por un giro inesperado: por primera vez, Claude Guéant, colaborador cercano de Sarkozy, contradijo la versión del expresidente, respaldando los argumentos de la fiscalía.
Según la acusación, Sarkozy habría acordado con Muammar Gaddafi financiar ilegalmente su campaña de 2007. La Fiscalía basa su acusación en reuniones secretas entre colaboradores de Sarkozy y el cuñado de Gaddafi.