El gobierno británico presentó un nuevo tratado bilateral de defensa y seguridad con Polonia, firmado por el primer ministro Keir Starmer y su par polaco Donald Tusk. Este acuerdo busca fortalecer la cooperación militar y de inteligencia entre ambos países.
El pacto responde a las amenazas hostiles en Europa, como la agresividad de Rusia, el crimen organizado, la ciberdelincuencia y la presión migratoria. Permite ampliar la cooperación en defensa, reforzar el intercambio de inteligencia, coordinar la seguridad fronteriza y desarrollar mecanismos conjuntos para proteger infraestructuras críticas y responder a ataques híbridos.
Para el Reino Unido, este tratado tiene una clara dimensión post-Brexit, buscando redefinir su papel en el continente a través de acuerdos bilaterales. Varsovia se consolida como un socio estratégico prioritario de Londres y una capital con peso político y militar dentro de la OTAN, especialmente tras el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania.