Graciela se acerca a un local de compra de joyas para regalarle a su sobrino de 18 años. Inicialmente pensó en una pulsera, pero ante la inseguridad, se decidió por una moneda de oro que vio en Facebook.
El vendedor le muestra un "argentino" de oro de 22 kilates, que pesa 8 gramos. Graciela considera que es una buena opción de inversión para que su sobrino se interiorice en el mundo del ahorro.
Para el pago, Graciela puede optar por efectivo (pesos o dólares) o transferencia bancaria. Ante la consulta sobre envíos, el vendedor confirma que pueden enviar el producto a San Luis, donde reside el sobrino, una vez que Graciela deje abonado el pago.
Graciela se dirige a administración para realizar la transferencia y poder retirar la moneda, mientras el vendedor la va guardando.