Europa atraviesa una ola de calor extrema con temperaturas que superan ampliamente los 30 y 35 grados, situación que se extenderá durante varios días.
Países como Reino Unido, España, Francia e Irlanda registran valores térmicos significativamente superiores a lo normal para la época, llegando a 10 o 15 grados por encima de lo habitual.
Las altas temperaturas, atribuidas a un bloqueo atmosférico, ya han provocado al menos 11 muertes y generan preocupación por la falta de adaptación de la población a este fenómeno.
Se espera que la situación no mejore hasta, al menos, el fin de semana, manteniendo a las autoridades en alerta.