Una inusual ola de calor afecta a Europa, especialmente a Gran Bretaña, Italia y Francia, con temperaturas que superan los 34 grados. Esta situación, a menos de un mes del inicio del invierno en el hemisferio norte, ha llevado a la suspensión de clases en algunos países ante la falta de infraestructura adecuada para afrontar el calor.
Se espera que el pico de calor se alcance en Italia mañana, con temperaturas que podrían superar los 36 grados en centros urbanos del norte, como Toscana y Umbría. Los países europeos están más acostumbrados a temperaturas extremas invernales que veraniegas.