La nutricionista María Belén Núñez criticó el proyecto del gobierno para eliminar el etiquetado frontal de alimentos, argumentando que la evidencia científica respalda su eficacia para informar a los consumidores y desincentivar el consumo de productos no saludables.
Núñez afirmó que el etiquetado ayuda a las personas a tomar decisiones de compra más saludables y que su eliminación iría en contra de los derechos de los consumidores a saber qué compran. Señaló que las estrategias de marketing son agresivas y que los sellos son necesarios para identificar productos con exceso de sodio, azúcar y grasas, especialmente los "falsos saludables".