Se continúa con la elaboración de la masa bomba para los profiteroles. Ariel explica la importancia de incorporar los huevos gradualmente y de mezclar con la técnica adecuada (ángulo de 45 grados) para obtener una masa homogénea y brillante.
Se advierte que si la masa se divide en pedacitos y no se une, puede indicar que le falta huevo o que se agregó de forma incorrecta. La consistencia ideal es que, al levantarla, forme un "pico" o triángulo, y no se corte recta.
Se discute la importancia de la proporción de humedad en la masa, que puede variar según cómo se hirvió la leche y el recipiente utilizado, afectando la cantidad de huevo necesaria. Se reitera que la masa debe quedar unida y no dividida.