Martina se prepara para ir a la balanza, enfrentando una posible eliminación. Se menciona que ella y Maxi no comieron hamburguesas con el resto del grupo, y Marcela escuchó a Martina pedir hamburguesas. Se describe un "beboteo" hacia la balanza.
Se anticipa que si Martina baja de peso, el festejo deberá ser "a puro amor" en el programa, y se exige un beso apasionado, no un simple piquito. La tensión aumenta ante la inminente decisión de la balanza.