Se analiza cómo Lali Espósito, a través del género pop, se ha convertido en un referente de resistencia artística frente a las políticas del gobierno de Javier Milei.
Se destaca que, a diferencia del rock, históricamente contestatario, el pop ahora lidera la resistencia, con una mujer en el centro de la escena, desafiando a figuras con más trayectoria que no se pronuncian.
Se señala que la postura de Lali Espósito y su disposición a expresar sus ideas, incluso ante la adversidad, contrasta con la de otros actores del medio que guardan silencio ante situaciones complejas.