Se registraron disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y la policía en La Paz, Bolivia, durante el vigésimo día de protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz.
La policía recurrió a gases lacrimógenos y armas antidisturbios, con el apoyo de la Fuerza Armada de Bolivia, para dispersar a los manifestantes concentrados en la Plaza Murillo.
Grupos de sindicatos y trabajadores también marcharon por distintas calles de la ciudad, evidenciando la masividad de las manifestaciones en la capital boliviana.