Israel bombardeó un edificio en Gaza en busca de militares de Hamás, con la estrategia de descabezar la cúpula del grupo. Los ataques se concentran en edificios de apartamentos y zonas céntricas, donde los militantes se refugian amparándose en la población, lo que dificulta las operaciones militares.
Se diferencia el conflicto en Gaza con Hamás de la situación en Líbano con Hezbollah, destacando que Hamás tiene una incidencia militar y política desde 2007. A pesar de los ataques, los líderes de Hamás son reemplazados, manteniendo la tensión diaria.
Según autoridades de Gaza, alrededor de 900 palestinos han muerto desde el principio de una tregua no cumplida. Israel informó la muerte de cuatro soldados. La situación humanitaria empeora día a día, con miles de personas desplazadas y sin servicios básicos.