Continúa la investigación sobre el clan Kovalivker y la causa Discepolo, aunque a distintas velocidades. La primera parte de la investigación se centró en sobreprecios en medicamentos, basándose en audios de Diego Español. La segunda parte se enfoca en sobreprecios en insumos de ortopedia.
Paralelamente, el fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casano investigan a la familia Kovalivker, vinculada a la Suiza Argentina. Jonathan Kovalivker es señalado como principal responsable de una red de corrupción público-privada dedicada al fraude contra el Estado, incluyendo cartelización de compras y sobreprecios en medicamentos.
Se destaca un audio clave que involucra a Daniel Garbellini ("Dani") y Diego Español ("el pelado"), quienes coordinaban acciones con Miguel Calvete. En la conversación, se evidencia una interna y la necesidad de "cerrar filas", sugiriendo que la información era compartida y operada desde afuera, manejando licitaciones.
Las defensas objetan la validez de los audios, pero el fiscal considera que la prueba es robusta y que los audios son posteriores a su incorporación al expediente. La investigación sobre los Kovalivker avanza de forma menos visible.