El programa "Marca registrada" abordó la delicada temática de la infidelidad emocional, explorando cómo un vínculo aparentemente inocente a través de mensajes puede evolucionar hacia una conexión íntima y peligrosa para la pareja. Se enfatizó que el cerebro no distingue entre vínculos digitales y presenciales, y que la expectativa y la comparación con la pareja son señales de alerta.
Los panelistas coincidieron en que ocultar estas interacciones, esperarlas con anticipación o compararlas con la relación de pareja son indicadores de que la situación ha dejado de ser inocente. Se planteó la pregunta sobre la existencia de amistad entre hombres y mujeres, y se advirtió que toda infidelidad física comienza en la esfera emocional. La pérdida de conexión y el enfriamiento de la relación son las primeras consecuencias, que pueden derivar en acciones concretas.