El abogado Aníbal Ibarra afirmó que los cuadernos de la causa presentan tachaduras y correcciones, y que peritajes policiales y de la UBA sugieren que fueron elaborados "al dictado".
Ibarra cuestionó la validez de estos documentos como prueba, señalando que su origen y autenticidad están en entredicho.
Además, criticó la metodología de los "arrepentidos", indicando que sus declaraciones no pueden ser validadas si la persona involucrada no puede interrogarles o refutar sus dichos, lo que vicia el proceso.