Se reporta un incidente en el que se encontró un artefacto sospechoso frente al Teatro Colón, que resultó ser una maqueta con un timer y una batería, simulando una bomba aérea. El elemento fue hallado junto a un mensaje que convocaba a una subasta de arte argentino a beneficio de comedores sociales.
El objeto fue dejado de manera deliberada y llamó la atención por su proximidad a una dependencia judicial. Se analiza la posible intención de intimidación hacia funcionarios judiciales. La cuenta de Instagram asociada al mensaje tiene poca actividad y se dedica a la venta de pinturas por encargo. La rápida intervención de la policía y el escuadrón antibombas permitió descartar la presencia de explosivos.