Se reporta el hallazgo de un artefacto explosivo, similar a una bomba aérea, frente al Teatro Colón.
El objeto, que incluía un timer y una batería, fue dejado en el lugar y captado por cámaras de seguridad. Aunque no tenía carga explosiva, se considera una intimidación a funcionarios judiciales.
El mensaje encontrado junto al artefacto hace referencia a una "subasta de arte argentino a beneficio de la red de comedores sociales".