Alemania se ve obligada a rebajar su previsión de crecimiento económico para 2026 debido a la crisis actual, a pesar de datos alentadores en el primer trimestre. El Consejo Alemán de expertos económicos revisó a la baja las proyecciones del Producto Bruto Interno, impactado por el conflicto en Medio Oriente y el fuerte aumento de los precios de la energía, especialmente el gas.
La inflación también fue corregida al alza, estimándose ahora en un 3%, 0,9 puntos porcentuales más que la previsión anterior. Esta situación compleja de menor crecimiento y mayor inflación afecta el bolsillo de los consumidores, encarece los costos de producción y reduce la inversión privada.
Los especialistas advierten que el encarecimiento energético, sumado a tensiones comerciales impulsadas por Estados Unidos, frena la actividad económica alemana y afecta especialmente a las empresas. El consumo interno, ya con problemas previos, se vio profundizado por la guerra en Oriente Medio.