El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que "la economía se va a llevar puesta a la política" en el próximo año electoral, marcando un giro respecto a la doctrina kirchnerista de que "la política controla la economía".
Caputo enfatizó la necesidad de crecimiento y reformas para atraer inversiones, en contraste con el modelo de distribución del kirchnerismo que, según él, no generó desarrollo sostenible.
Se proyecta un crecimiento económico del 3% para el próximo año, con expectativas de que la baja de la inflación y la estabilidad macroeconómica sienten las bases para un crecimiento sostenido.
A pesar de la mejora en la confianza del consumidor, el gobierno busca consolidar un camino hacia el crecimiento a través de reformas estructurales y seguridad para los inversores.