La proliferación de grupos armados en Colombia se acentúa en zonas rurales y fronterizas, con disputas territoriales y control de economías ilícitas como el narcotráfico y el contrabando.
El Clan del Golfo es el grupo que más territorio ha ganado, expandiéndose a 304 municipios, seguido por el Estado Mayor Central (127) y Los Puntitos Azules (107).
Estos grupos buscan establecer un escenario de co-gobernabilidad autoritaria y violenta, diversificando sus fuentes de ingreso a través de la extorsión y la minería ilícita, y adaptándose a nuevas tecnologías como los drones para sus ataques.