Los colgantes, broches y collares de Daniel Alic se convirtieron en elementos representativos del arte co y el art nouveau, inspirados en insectos, figuras fantásticas y flores.
En 1900, su emblemática libélula con cuerpo de mujer presentada en la Exposición Universal de París le otorgó un éxito rotundo. Su creatividad se extendió a esculturas, lámparas y frascos de perfume, utilizando vidrio con gran maestría.
A partir de 1908, centró su actividad en la escultura en vidrio, dejando un estilo inconfundible. Actualmente, la marca Lalit reinventa su universo creativo.