Existe una marcada discrepancia entre los anuncios de inversión en Argentina y los desembolsos efectivos, lo que pone en duda el impacto real del RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones).
Un ejemplo citado es el de una minera que anunció 2.000 millones de dólares de inversión, pero solo desembolsará 80 millones en los primeros años, cumpliendo el mínimo requerido por el RIGI.
Un gráfico de la OCDE muestra que la inversión extranjera directa en Argentina es significativamente menor en comparación con otros países de la región como Brasil y México, a pesar de las políticas de incentivo promovidas por el gobierno.