La justicia brasileña dictó prisión preventiva para un ciudadano argentino, Eduardo Murias, detenido en Inés Grais por el delito de injuria racista contra un menor. El hombre fue sorprendido mientras tomaba fotos de un niño y se burlaba de su color de piel.
El código penal brasileño prevé multa y cárcel para el implicado. Murias, arquitecto de 63 años, permanece alojado en el penal de San Joao del Rey tras la denuncia de la madre del niño.