El hijo de José Ignacio, fallecido en el Hospital Durán, relata detalles inquietantes sobre la agresora que accedió a la habitación de su padre.
Germán describe a la mujer como descalza y sin emitir sonido, y cuestiona cómo pudo llegar a terapia intensiva sin ser interceptada. La familia insiste en que la muerte de su padre, un paciente diabético que estaba mejorando, fue evitable y que debe esclarecerse la responsabilidad de la mujer y la seguridad del hospital.