Un paciente internado en terapia intensiva del Hospital Durán falleció tras ser desconectado de su respirador artificial por una paciente psiquiátrica. El incidente, ocurrido el viernes, pone de manifiesto graves fallas en la seguridad y los controles del hospital.
La mujer, con patología psiquiátrica, ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva sin ser detectada por el personal de seguridad. Una vez dentro, desconectó al paciente Sequeira, quien estaba estable y conectado al respirador. A pesar de los intentos de reanimación, el paciente no pudo ser salvado.
La familia de la víctima exige un esclarecimiento judicial, mientras que la agresora, identificada como paciente psiquiátrica del mismo hospital, se encuentra detenida. Se espera que no enfrente consecuencias jurídicas debido a su condición, pero las autoridades del hospital y del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires podrían ser responsables.
El hecho reaviva el debate sobre la ley de salud mental y la necesidad de garantizar lugares adecuados para la atención de pacientes psiquiátricos. Los empleados del hospital reclaman mayor rigurosidad en los controles y seguridad, señalando que la falta de camas en terapia intensiva podría haber influido en la ubicación del paciente en terapia intermedia, con menor nivel de vigilancia.