Se debate sobre la forma de protestar y la efectividad del voto democrático para generar cambios, aunque se reconoce que hay que "bancar los palazos" y la represión.
Se critica a los dirigentes por preferir las internas partidarias a defender los derechos de la gente, y se señala a Axel Kicillof como un modelo alternativo.
Se aboga por el respeto a los procesos institucionales y las PASO, donde la sociedad elija a sus representantes sin "dedos" que impongan candidatos.