La plataforma opositora en Cuba ha lanzado una campaña para lograr una reforma constitucional que ponga fin al monopolio civil y político del Partido Comunista. El movimiento busca terminar con el control del partido único que gobierna la isla desde la revolución de 1959.
Aunque las posibilidades de prosperar son limitadas debido al férreo control del Partido Comunista sobre las instituciones, la iniciativa pone de relieve la pérdida de representatividad social de la formación. El objetivo es reformar la constitución para eliminar el carácter de partido único.