Se cuestiona la decisión de Martina y Maxi de dar una primicia sobre su relación en otro programa, considerándolo una falta grave que podría llevar a su despido. Se compara la situación con que Verón diera una primicia sobre ejercicios físicos en otro canal, o Natalín sirviera una mesa en el programa de Jimena Monteverde.
Se les insta a blanquear su amor y dar un beso más pasional en el programa actual, en lugar de ocultarlo. La tensión aumenta ante la posibilidad de que estén beneficiando a la competencia con información exclusiva.