El debate se centra en la crisis institucional y deportiva de San Lorenzo. Se cuestiona la falta de plantel y se compara la situación con la de Racing, aunque se enfatiza que la crisis de San Lorenzo es más profunda y prolongada (10 años).
Se discute la influencia de la corrupción y la política ("Kinerismo") en el declive del club, mencionando casos como el de Moretti y la intervención de Milito en otro club como ejemplo de gestión. Las próximas elecciones en San Lorenzo son un punto clave en medio de este panorama.
Se menciona que, a pesar de la actitud, al equipo le falta jerarquía, y se critica la falta de gestión para conseguirla, atribuyendo la situación a un "vaciado" del club.