San Lorenzo protagonizó un papelón en la Copa Sudamericana al quedar eliminado en su propio estadio ante el paraguayo Recoleta. El equipo azulgrana, que con un empate aseguraba su pase a la siguiente ronda, no pudo concretar oportunidades claras y cayó derrotado, consumando un bochorno deportivo.
El conjunto paraguayo, Recoleta, se clasificó como puntero del grupo, dejando a San Lorenzo sin posibilidades de disputar copas internacionales en el resto del año. La derrota generó la indignación de los hinchas, quienes expresaron su descontento con silbidos y cánticos de "que se vayan todos".
El técnico Gustavo Álvarez se hizo responsable de la eliminación y, a pesar del repudio general, se presentó ante la prensa para dar la cara. La situación deportiva del club se agrava ante la posibilidad de perder a figuras clave como Johan Romagna, pretendido por otros equipos.
Los socios de San Lorenzo definirán las nuevas autoridades del club este sábado, en medio de una comisión directiva de emergencia tras el ciclo de Marcelo Moretti. La elección de autoridades se da en un contexto de crisis deportiva e institucional.