El gobierno boliviano ha admitido el fallecimiento de un manifestante de 24 años durante las protestas registradas en La Paz, tras haber negado inicialmente la muerte. El hecho ocurrió el sábado durante un operativo policial y militar destinado a despejar los accesos a la capital, que permanece paralizada por las manifestaciones desde hace tres semanas.
Las protestas, iniciadas en enero tras la eliminación de subsidios al petróleo y gas, se intensificaron en mayo con bloqueos masivos exigiendo la renuncia del mandatario. La crisis política, social y económica se agrava con la escasez de productos básicos y el aumento de precios.